estas leyendo...
NOTICIAS, TESTIMONIO, Uncategorized

Carta de J.L. Nava desde el Sahara – Noticias y Comunicaciones nº 127

 

JLNAVA

CARTA DEL HERMANO J. L. NAVA (YOUSSEF)“UN ACONTECIMIENTO “TRIBAL”

En pleno siglo XXI –la era de Internet-, parece increíble que aún pervivan tribus. La civilización actual está olvidando y devorando el concepto de pertenencia a tal o cual tribu. Ahora las tribus son, todo lo más, “urbanas”. La Humanidad se ha forjado sobre el hecho tribal. Sería largo –e innecesario en este momento- escribir sobre la antropología tribal; pero me sirve esta brevísima introducción para contar una experiencia única, extraordinaria y de suma importancia en mi trayectoria vital de compromiso con la comprensión de otras realidades culturales, básico para emprender cualquier diálogo interreligioso.
En realidad no hago nada nuevo, pues nuestro admirado Carlos de Foucauld fue pionero en el diálogo desde el respeto, la comprensión, la tolerancia y la misericordia. No podría ser de otra forma. Él se forjó en la convivencia con las tribus tuaregs –aún hoy existentes- y fue capaz de establecer un nivel de comunicación envidiable para aquellos tiempos que le tocó vivir. Yo soy un simple seguidor suyo, estimulado por su ejemplo y por la admiración de su obra, ejemplo para cualquier cristiano o musulmán.
Así, con este espíritu, arropado por amigos que son en realidad hermanos en el mismo camino, inicié hace unos cuantos años la convivencia con tribus saharauis del sur de Marruecos. Poco a poco fui empapándome de su idiosincrasia, su cultura, su estilo de vida beduina, a pesar de que la modernidad ha calado también en ellos y se han perdido algunos elementos identificadores. Aprendí la verdadera convivencia, la solidaridad sin medias tintas y tantas cosas que sería largo de contar en una simple carta. Me puse en sus manos y ellos me abrieron sus corazones. Surgió la amistad profunda, el recorrido por el camino del Amor, el empeño en hacer cosas juntos. Sí, es cierto, yo con mis limitaciones y mi carga existencial sobre los hombros; sin embargo esto no tenía importancia, como más tarde descubrí. El beduino saharaui sólo tiene en cuenta el presente, ofrece su amistad, su hospitalidad, sus bienes. Con ellos no eres forastero sino un miembro más de la familia, del clan, de la tribu. Y así, casi sin darme cuenta, me encontré integrado, socializado en un entorno que nunca jamás había imaginado. Llegué al Sahara con muchas ideas –ya lo dije en otro escrito- y acabé por abandonarlas todas para abrirme al mundo nuevo que se me ofrecía. En él he sufrido y he experimentado emociones únicas e indescriptibles. He sufrido, puesto que vivir plenamente en una dimensión humana diferente implica arrancar de cuajo muchos prejuicios y conceptos arraigados en lo más profundo de nuestro ser y cultura y, por qué no, religión. Extirpar esas raíces supone quemarte, abrasarte en un fuego que no se consume y parece que nunca llega el final; pero un día cualquiera te das cuenta de que has dejado de ser tú y pasas a ser el otro, los otros. Has dejado atrás el ego o, por lo menos, ya no te arrastra. Entonces me observé y dije: Quedan pocas cosas de mí yo anterior. He sufrido una transformación. También me lo decían familiares y los amigos que crecieron conmigo en tierras de Castilla. Este proceso, largo y tortuoso al principio, se fue consolidando. Un buen día se me ofreció la posibilidad de ser adoptado por la tribu, por los hombres y mujeres de la tierra en la que estaba viviendo. Lo pensé. Tenía reparo, vergüenza, incluso miedo. Era algo inaudito, casi imposible, pues hacía muchos años que no sucedía algo parecido. Así, sin más protocolo, hablé en público lo justo, delante de hombres de fe, hice mi testimonio de compromiso, de hermandad y entrega, pasé a ser hijo adoptado y miembro de pleno derecho de una tribu que ya es mi tribu, mi familia, mi gente. Ahora tengo cientos de hermanos, de primos, de allegados unidos por los lazos tribales.

Puedo decir que soy saharaui de la tribu Ulad Delim (fracción Massida) porque ellos lo han querido así. No es un título, ni un reconocimiento. Es un regalo que me han hecho, una identidad que me ha situado en esta tierra fascinante. Esto acarrea una gran responsabilidad y obligaciones; pero también un estado mental que nunca había experimentado y que aún no puedo expresar del todo. Ahora entiendo qué significa ser miembro de una tribu, pertenecer a una cultura única formada en las duras tierras del desierto del Sahara. Soy un hijo del “Trab el Bidán”, la “tierra de los blancos”, la cultura vehiculada por el idioma hassaniyya, derivado del árabe; pero más que todo eso, soy un hermano que sigue el camino de Carlos de Foucauld con decisión y viviendo abandonado en la Divina Providencia, en comunión con todos mis hermanos y hermanas de la Comunidad Horeb, haciendo de este rincón del Sahara mi Nazaret particular. Soy un hombre libre y dentro de esa libertad, estoy “atado” y entregado a la labor de divulgar lo mucho que nos une a cristianos y musulmanes.
Ahora inicio una nueva etapa, doy gracias a Dios por ello y pido la intercesión de los santos, del beato Foucauld, de Santa María Virgen (Maryam, venerada en el Islam) y vuestras oraciones.
Desde el desierto del Sahara, ciudad de El Aaiún, os envío un abrazo fraterno.
Vuestro hermano y servidor, YOUSSEF

JLNAVA2

25 de enero de 2016, Festividad de la Conversión de San Pablo:
A) Compromiso con la Comunidad ecuménica Horeb Carlos de Foucauld de Marcos Pou Rodriguez de Puerto Rico, al que encomendamos en nuestras oraciones, e inicio de la
B) SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
– Del 18 al 25 de enero 2016 –
Textos y reflexiones para cada día de esta semana

La más antigua pila bautismal de Letonia es de los tiempos del gran evangelizador de Letonia san Meinardo. Originalmente se encontraba en la catedral de Ikšķile. Hoy se encuentra en el mismo centro de la catedral luterana de la capital del país, Riga. La ubicación de la pila, tan cerca del púlpito ornamentado de la catedral, expresa elocuentemente la relación entre bautismo y proclamación y la vocación que comparten todos los bautizados de proclamar las grandezas del Señor. Esta vocación constituye el tema de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2016. Inspirados por dos versículos de la Primera Carta de san Pedro, miembros de diferentes Iglesias de Letonia prepararon los recursos para la Semana.

REFLEXIONES BÍBLICAS Y ORACIONES PARA EL OCTAVARIO

DÍA 1 Removió la piedra que cerraba la entrada

Ezequiel 37, 12-14 Voy a abrir sus tumbas y a sacarlos de ellas, pueblo mío. Salmo 71, 18b-23 Tu justicia, oh Dios, llega hasta el cielo. Romanos 8, 15-21 Compartimos sus sufrimientos para compartir también su gloria. Mateo 28, 1-10 No está aquí, pues ha resucitado, tal como anunció.
Comentario Las reflexiones para este día han sido preparadas por el Centro Juvenil Católico de la archidiócesis de Riga y surgen de su experiencia de organizar un Vía Crucis ecuménico que se ha vuelto un acontecimiento anual de primer orden en la vida de Letonia. Esta experiencia invita a reflexionar sobre el significado de la pasión y de la resurrección en el contexto letón y sobre las grandezas del Señor que los bautizados estamos destinados a proclamar.
Preguntas

¿Cuáles son los acontecimientos y las situaciones en nuestras vidas y las circunstancias que hacen que nos encerremos en nuestra tumba de tristeza, de dolor, de preocupaciones, de ansiedad y de desesperanza? ¿Qué es lo que nos impide aceptar la promesa y la alegría de la resurrección de Cristo? ¿Qué dispuestos estamos a compartir la experiencia de Dios con los que encontramos?

Oración

Señor Jesucristo, desde el principio siempre nos has amado y nos has mostrado la profundidad de tu amor al morir por nosotros en la cruz haciendo tuyos nuestros sufrimientos y heridas. En este momento queremos poner a los pies de tu cruz todos los obstáculos que nos separan de tu amor. Remueve la piedra que nos mantiene prisioneros. Despiértanos a la mañana de tu resurrección. Que allí podamos encontrarnos con los hermanos y hermanas de los que estamos separados. Amén.
DÍA 2 Llamados a ser mensajeros de alegría

Isaías 61, 1-4 El Espíritu del Señor Dios me acompaña, pues el propio Señor me ha ungido, me ha enviado a dar la buena noticia a los pobres. Salmo 133 ¡Qué bueno, qué agradable es que los hermanos vivan juntos! Filipenses 2, 1-5 Llénenme de alegría teniendo el mismo pensar, alimentando el mismo amor, viviendo en armonía, compartiendo los mismos sentimientos. Juan 15, 9-12 Les he dicho esto para que participen de mi alegría y la alegría de ustedes sea completa.

Comentario

Durante la era soviética no era posible que se diera una presencia pública cristiana en los medios en Letonia. Después de la independencia, la Radio Estatal de Letonia empezó a transmitir programas cristianos que hacían hincapié en la unidad y la misión, constituyendo una plataforma para que los líderes de distintas Iglesias se pudieran encontrar. Este testimonio público de respeto mutuo, de amor y alegría, contribuyó a crear el espíritu de la vida ecuménica en Letonia. Esta experiencia de los creadores de la programación cristiana en la Radio Estatal de Letonia ha inspirado esta reflexión.
La alegría del evangelio llama a los cristianos a vivir la profecía de Isaías: «El Espíritu del Señor Dios me acompaña, pues el propio Señor me ha ungido, me ha enviado a dar la buena noticia a los pobres». Anhelamos la Buena Noticia que sane nuestros corazones rotos y nos libere de todo lo que nos ata y nos hace prisioneros. Cuando estamos tristes a causa de nuestro propio sufrimiento, podríamos no tener la fuerza para proclamar la alegría que nos trae Jesús. Sin embargo, aun cuando nos sentimos incapaces de dar algo a los demás, si damos testimonio de lo poco que tenemos, Jesús lo multiplica en nosotros y en las personas que están a nuestro alrededor. En el evangelio Jesús dice: «Como el Padre me ama a mí, así los amo yo a ustedes» y «se amen los unos a los otros como yo los he amado». Es así que descubrimos su alegría en nosotros de modo que nuestra alegría pueda ser completa. Este amor mutuo y alegría mutua es el corazón de nuestra oración por la unidad. Como dice el salmista: «¡Qué bueno, qué agradable es que los hermanos vivan juntos!».

Preguntas

¿Qué es lo que sofoca la alegría en el mundo y en las Iglesias? ¿Qué podríamos recibir de otros cristianos para que la alegría de Jesús esté en nosotros, haciéndonos así testigos de la Buena Noticia?
Oración
Dios de amor, mira nuestro deseo de servirte a pesar de nuestra pobreza espiritual y nuestras pocas habilidades. Colma el deseo más profundo de nuestro corazón con tu presencia. Llena nuestros corazones rotos con tu amor que sana para que podamos amar como tú nos has amado. Danos el don de la unidad para que podamos servirte con alegría y compartir tu amor con todos. Esto pedimos en el nombre de tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

DÍA 3 El testimonio de la comunión

Jeremías 31, 10-13 Subirán alborozados a Sión. Salmo 122 Pidan paz para Jerusalén, que tengan paz quienes te aman. 1 Juan 4, 16b-21 Quien dice: «Yo amo a Dios», pero al mismo tiempo odia a su hermano, es un mentiroso. Juan 17, 20-23 Para que alcancen la unión perfecta y así el mundo reconozca que tú me has enviado.
Desde hace más de una década Chemin Neuf, una comunidad católica internacional con vocación ecuménica, ha estado presente en Letonia teniendo miembros tanto católicos como luteranos. Juntos experimentan la alegría que deriva de la comunión en Cristo, como también la pena de la desunión. Como signo de esta división, colocan una patena y un cáliz vacíos sobre el altar durante la oración de la tarde. Su experiencia ha inspirado esta reflexión.

Comentario

La división entre los cristianos es un obstáculo para la evangelización. El mundo no puede creer que somos discípulos de Cristo mientras nuestro amor mutuo no sea completo. Sentimos la pena de esta división cuando no podemos recibir juntos el cuerpo y la sangre de Cristo en la Eucaristía, el sacramento de la unidad. La fuente de nuestra alegría es nuestra vida común en Cristo. Vivir nuestra vida de comunión todos los días significa dar la bienvenida, amar, servir, orar y dar testimonio junto con cristianos de otras tradiciones. Esta es una perla de gran valor que nos ha sido dada por el Espíritu Santo. La noche antes de su muerte, Jesús rezó por la unidad y el amor entre nosotros. Hoy levantamos nuestras manos y oramos con Jesús por la unidad de los cristianos. Oramos por los obispos, ministros y miembros de todas las Iglesias. Oramos para que el Espíritu Santo nos conduzca a todos por el camino de la unidad

Preguntas

¿Cómo consideramos a los cristianos de otras Iglesias? ¿Estamos dispuestos a pedir perdón por los prejuicios que albergamos hacia ellos? ¿Qué puede hacer cada uno de nosotros para disminuir la división entre los cristianos?

Oración

Señor Jesús, que oraste para que todos podamos ser uno, te pedimos por la unidad de los cristianos según tu voluntad, según tus medios. Que tu Espíritu nos haga capaces de sentir el sufrimiento causado por la división, de ver nuestros pecados y de esperar contra toda esperanza. Amén.

DÍA 4 Un pueblo sacerdotal destinado a proclamar el Evangelio

Génesis 17, 1-8 Tu nombre de ahora en adelante será Abrahán porque yo te hago padre de una muchedumbre de pueblos. Salmo 145, 8-12 El Señor es clemente y compasivo, paciente y grande en el amor. Romanos 10, 14-15 ¿Y cómo van a creer en él si no han oído su mensaje? Mateo 13, 3-9 Otra parte, en fin, cayó en tierra fértil, y dio fruto: unas espigas dieron grano al ciento; otras, al sesenta, y otras al treinta por uno.
Estas reflexiones han sido inspiradas por los que realizan el programa cristiano Vertikale del domingo por la mañana. El reto de mantener la voz cristiana en la televisión nacional de Letonia les ha enseñado que solamente cuando aprendemos a reconocer a los demás cristianos como hermanos y hermanas nos podemos atrever a llevar la Palabra de Dios al espacio público.

Comentario

En el mundo de hoy más que nunca antes, las palabras inundan nuestras casas no solo a partir de nuestras conversaciones, sino también de la televisión, de la radio y de las redes sociales. Estas palabras tienen capacidad de construir, pero también de destruir. Gran parte de este océano de palabras parece sin sentido, divierte más que alimenta. Podríamos ahogarnos en este océano en el que no hay un sentido que encontrar. Pero hemos oído una Palabra de salvación, que nos ha sido tirada como un salvavidas. Nos llama a la comunión y nos empuja hacia la unidad con los demás que también la han oído. Antes éramos «no pueblo», pero ahora somos «pueblo de Dios». Más aún, somos un pueblo sacerdotal. Unidos a los demás que han oído su Palabra, nuestras palabras ya no son meras gotas perdidas en el océano. Tenemos una palabra poderosa que decir. Unidos la podemos decir con fuerza: Yeshua –Dios salva–.

Preguntas

¿Qué ambiciones personales, espíritu competitivo, falsas creencias acerca de los demás cristianos y resentimiento oscurecen nuestra proclamación del Evangelio?  ¿Quién escucha una palabra dadora de vida de nosotros?
Oración Señor Jesús, tú dijiste que todos sabrán que somos tus discípulos si hay amor entre nosotros. Fortalecidos por tu gracia, haz que podamos trabajar sin cansarnos por la unidad visible de tu Iglesia, de modo que la Buena Noticia que estamos destinados a proclamar pueda ser vista en todas nuestras palabra y nuestras obras. Amén.

DÍA 5 La comunión de los apóstoles

Isaías 56, 6-8 Pues mi Templo es casa de oración, así lo llamarán todos los pueblos. Salmo 24 ¿Quién podrá subir al monte del Señor? Hechos 2, 37-42 Todos se mantenían constantes a la hora de escuchar la enseñanza de los apóstoles, de compartir lo que tenían, de partir el pan y de participar en la oración. Juan 13, 34-35 Les doy un mandamiento nuevo: ámense unos a otros como yo les he amado.
La comunión de los líderes cristianos conforma la expresión visible de la vida ecuménica en Letonia. Se reúnen regularmente en Gaizins, la colina más alta de Letonia, y en otros lugares, durante un tiempo de 40 horas para orar juntos y vivir la comunión alrededor de las comidas compartidas. Durante el tiempo de estas reuniones son sostenidos por la oración incesante y las celebraciones de los fieles. Estas reuniones renuevan a los líderes como compañeros de trabajo en Cristo. La experiencia del fundador de la Casa de Oración para todos los Pueblos de Letonia inspiró esta reflexión.
Comentario
El mandamiento de Jesús de amarnos unos a otros no es teórico. Nuestra comunión de amor de unos con otros se hace concreta cuando nos reunimos intencionadamente como discípulos de Cristo para compartir la comunión y la oración en la fuerza del Espíritu. Cuanto más encuentran juntos a Cristo en la humildad y la paciencia los cristianos, especialmente los líderes, más disminuyen los prejuicios, más descubrimos a Cristo en el otro y más nos volvemos testigos auténticos del reino de Dios. A veces el ecumenismo puede parecer complicado. Sin embargo, la comunión alegre, la comida compartida y la oración y la alabanza común son los caminos de la sencillez apostólica. En estos obedecemos el mandamiento de amarnos unos a otros y proclamamos nuestro Amén a la oración de Jesús por la unidad.
Preguntas ¿Cuál es nuestra experiencia de encontrarnos unos a otros en Cristo a través de la comunión cristiana, la comida compartida y la oración común? ¿Cuáles son nuestras expectativas sobre los obispos y los líderes eclesiales en el camino hacia la unidad de la Iglesia? ¿Cómo podemos apoyarlos y animarlos?

Oración
Dios de nuestro Señor Jesucristo, Padre de la gloria, da a todos los cristianos, especialmente a los que tienen responsabilidad de gobierno en la Iglesia, el espíritu de sabiduría y de revelación, para que con los ojos de nuestros corazones podamos ver la esperanza a la que nos llamas: un solo cuerpo y un solo Espíritu, un Señor, una fe, un bautismo, un Dios que es Padre de todos, que todo lo domina, por medio de todos actúa y en todos vive. Amén.

DÍA 6 Escuchen lo que he soñado
Génesis 37, 5-8 Escuchen lo que he soñado. Salmo 126 Creíamos estar soñando. Romanos 12, 9-13 Ámense de corazón unos a otros como hermanos y que cada uno aprecie a los otros más que a sí mismo. Juan 21, 25 Ni en el mundo entero cabrían los libros que podrían escribirse.
La división entre los cristianos duele. Las Iglesias sufren de su incapacidad para estar unidas como una familia alrededor de la Mesa del Señor; sufren de su rivalidad y de siglos de luchas. Una respuesta individual a esta desunión surgió en 2005 en la forma de un periódico ecuménico: Kas Mus Vieno? (¿Qué nos une?). La experiencia de hacer este periódico ha inspirado esta reflexión.
Comentario
José tiene un sueño, que es un mensaje de Dios. Sin embargo, cuando José comparte su sueño con sus hermanos, ellos reaccionan con rabia y violencia porque el sueño implica que tienen que postrarse ante él. Finalmente, la hambruna lleva a sus hermanos a Egipto y se postran ante José, pero contrariamente a lo que temían, esto, en vez de ser motivo de deshonra y humillación, es un acontecimiento de reconciliación y de gracia. Jesús, como José, nos revela una visión, un mensaje, acerca de la vida en el reino de su Padre. Es una visión de unidad. Pero, como los hermanos de José, esa visión y lo que parece implicar nos produce malestar, enfado y miedo. Nos demanda que nos sometamos y postremos a la voluntad de Dios. Tememos esto porque tememos que podamos perder algo. Pero la visión no tiene que ver con ninguna pérdida. Al contrario, se refiere al reencuentro con hermanos y hermanas que habíamos perdido, con la reunificación de la familia. Hemos escrito muchos documentos ecuménicos, pero la visión de la unidad cristiana no está encapsulada solo en declaraciones acordadas, por importantes que sean. La unidad que Dios desea para nosotros, la visión que nos propone, va mucho más allá de lo que podamos expresar con palabras o escribir en libros. Esta visión tiene que encarnarse en nuestras vidas, en nuestra oración y en nuestra misión que compartimos con nuestros hermanos y hermanas. Por encima de todo, se hace realidad en el amor que mostramos los unos por los otros.
Preguntas
¿Qué significa poner nuestro propio sueño de la unidad de los cristianos a los pies de Cristo? ¿De qué manera la visión del Señor de la unidad llama hoy a las Iglesias a renovarse y a cambiar?
Oración Padre celestial, danos humildad para oír tu voz, para escuchar tu llamada, para compartir tu sueño por la unidad de la Iglesia. Ayúdanos a estar despiertos a la pena de la desunión. Donde la división ha hecho nuestros corazones de piedra, que el fuego de tu Espíritu Santo los inflame y nos inspire con la visión de ser uno en Cristo, como él es uno contigo, para que el mundo pueda creer que tú lo has enviado. Esto pedimos en el nombre de Jesús. Amén.
DÍA 7 Hospitalidad para orar
Isaías 62, 6-7 Sobre tus muros, Jerusalén, he apostado centinelas; ni de día ni de noche permanecen en silencio. Salmo 100 Aclama al Señor, tierra entera, sirvan al Señor con alegría. 1 Pedro 4, 7b-10 Sean, por tanto, juiciosos y sobrios, para que puedan dedicarse a la oración. Juan 4, 4-14 Esa agua se convertirá en su interior en un manantial capaz de dar vida eterna.
La experiencia de orar juntos a lo largo de los días del Octavario por la Unidad de los Cristianos ha ayudado a los cristianos de la pequeña ciudad de Madona a juntarse en amistad. Un fruto especial de esto ha sido la apertura de una capilla de oración ecuménica en el centro de la ciudad, plenamente equipada con elementos de la tradición católica, luterana y ortodoxa. En ella los cristianos de Madona se unen en una oración continuada a lo largo de todo el día. Esta experiencia constituye el contexto de la siguiente reflexión.

Comentario
Mientras el pueblo de Dios esté dividido y los cristianos estén distanciados unos de otros, somos como Jesús en Samaría, extranjeros en una tierra extraña, sin seguridad, sin refrigerio y sin un lugar para descansar. El pueblo de Israel anhelaba un lugar seguro en el que pudiera adorar al Señor. Isaías nos habla de las grandezas del Señor: apostó centinelas en las murallas de Jerusalén para que su pueblo le pudiera adorar con seguridad de día y de noche. Durante la Semana de Oración nuestras Iglesias y nuestras capillas se vuelven lugares seguros, de descanso y de refrigerio para que las personas puedan unirse en oración. El reto que surge de esta Semana es que podamos crear más espacios y tiempos protegidos de oración, ya que al orar juntos nos hacemos un solo pueblo.

Preguntas
¿Cómo podemos fomentar la mutua hospitalidad entre las parroquias y las congregaciones de nuestra localidad? ¿Hay algún lugar en nuestro vecindario en el que los cristianos de distintas tradiciones se puedan reunir para orar y, si no lo hay, qué podríamos hacer para que lo haya?
Oración Señor Jesús, pediste a tus apóstoles que se mantuvieran despiertos y que oraran contigo. Que podamos ofrecer al mundo espacios y tiempos protegidos en los que encontrar refrigerio y paz, para que orando juntos con otros cristianos podamos llegar a conocerte más profundamente. Amén.
DÍA 8 Corazones que arden por la unidad Isaías 52, 7-9
¡Qué grato es oír por los montes los pies del que trae buenas nuevas! Salmo 30 Convertiste mi llanto en danza. Colosenses 1, 27-29 Dándoles a conocer la gloria y la riqueza que este plan encierra para los paganos. Me refiero a Cristo, que vive en ustedes y es la esperanza de la gloria. Lucas 24, 13-36 Empezando por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó cada uno de los pasajes de la Escritura que se referían a él mismo.
Diferentes Iglesias de Letonia han logrado trabajar juntas en la evangelización a través del curso Alfa que se desarrolló en la iglesia anglicana de la Santísima Trinidad, en Brompton, Londres. Los cristianos que han llegado a la fe a través de este programa permanecen abiertos a aprender y a ser enriquecidos por los dones de otras comunidades cristianas. Esta experiencia inspiró las siguientes reflexiones.

Comentario
Los discípulos decepcionados que dejan Jerusalén camino de Emaús perdieron su esperanza de que Jesús fuera el Mesías y se alejan de su comunidad. Es un viaje de separación y aislamiento. Por el contrario, regresan a Jerusalén llenos de esperanza con una Buena Noticia en sus labios. Este mensaje de la resurrección los lleva de regreso al corazón de su comunidad y a una comunión de vida. Con mucha frecuencia los cristianos intentan evangelizar con un espíritu competitivo; quieren llenar sus propias Iglesias. La ambición aplasta el deseo de que otros oigan el mensaje dador de vida del Evangelio. La evangelización auténtica, en cambio, es un viaje de Emaús a Jerusalén, un viaje del aislamiento a la unidad.

Preguntas
¿Cuáles son las decepciones que nos aíslan de los demás?
¿Cuáles son los dones (iniciativas, métodos y programas) que podemos recibir de otras comunidades cristianas?

Oración
Señor Jesús, hiciste que nuestros corazones ardieran dentro de nosotros y nos mandaste de regreso por el camino hacia nuestros hermanos y hermanas con el mensaje del Evangelio en nuestros labios. Ayúdanos a ver que la esperanza y la obediencia a tus mandamientos siempre conducen a una mayor unidad de tu pueblo. Amén.

NOTICIAS Y COMUNICACIONES Nº 127
(16 de ENERO de 2016)
Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld
http://horeb-foucauld.webs.com

Anuncios

Acerca de Comunidad Horeb

Ayuda y compromiso espiritual para la unión de los cristianos, el encuentro de las religiones y el compromiso con la justicia en el carisma de Carlos de Foucauld.

Comentarios

Un comentario en “Carta de J.L. Nava desde el Sahara – Noticias y Comunicaciones nº 127

  1. Reblogueó esto en maragomezcejas.

    Publicado por maragomezcejas | 19/01/2016, 02:04

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

CONTENIDOS MENSUALES

Escribe tu email y recibe gratuitamente todas las novedades.

HEMOS ACOGIDO

  • 78,964 visitas
A %d blogueros les gusta esto: