estas leyendo...
Uncategorized

NOTICIAS Y COMUNICACIONES Nº 101

Romero146x189 1. Romero se convierte en beato. El abrazo de toda la Iglesia
2. Ex ministra iraquí: ‘Contra el ISIS, ahora y con todos los medios posibles’
3. Nuevo compromiso en Cuba

1. Romero se convierte en beato. El abrazo de toda la Iglesia
Artículo de Andrea Riccardi. Corriere della Sera, 4 de febrero de 2015)

Oscar Romero, arzobispo de San Salvador, fue asesinado por los militares el 24 de marzo de 1980. Se convirtió en un icono para la Iglesia popular, representado en los murales de América Latina. Por otro lado, ha habido una gran oposición: Para los críticos, Romero no se había “convertido” a los pobres, sino que había sido manipulado por los jesuitas de la Universidad católica (asesinados en 1989 por grupos antiguerrilleros). El cardenal López Trujillo luchó contra el reconocimiento del martirio de Romero: consideraba al prelado demasiado “condescendiente con el marxismo” y tenía miedo de que su beatificación se transformase en la canonización de la teología de la liberación, a la que el cardenal se oponía. Sin embargo, ayer, la Congregación para la causa de los santos ha reconocido su martirio y el Papa Francisco ha aprobado la beatificación. ¿Una victoria de la Iglesia popular? La historia es más compleja. En 1983, Juan Pablo II quiso ir a la tumba del arzobispo salvadoreño (a pesar de las oposiciones) y dijo: “Romero es nuestro”. Las relaciones entre los dos no habían sido idílicas, sin embargo, Wojtyla se inclinó ante el mártir. Romero, definido como “inolvidable” por el Papa, fue incluido por él en la lista de los caídos del siglo XX, después de haber sido excluido. No era un teólogo de la liberación. La biografía escrita por Roberto Morozzo Della Rocca* nos lo muestra como un pastor cercano a Pablo VI. En 1977, apenas nombrado arzobispo, quedó conmocionado por el asesinato de Rutilio Grande, párroco jesuita de marcadas capacidades pastorales. Comenzó entonces a defender los derechos de los pobres y de la Iglesia, como él decía. Le acusaron de hacer política contra el poder constituido: pero él no aceptaba que los salvadoreños fueran masacrados en medio de la sangrienta polarización entre guerrilla y derecha, ni que fueran condenados a la miseria por una oligarquía conservadora. La muerte llegó pronto. Romero lo sentía y en su última visita a Roma, en enero de 1980, dijo: “Yo regreso, pero me matan, no sé si la izquierda o la derecha”. Un mes después le confío a un amigo: “Me cuesta aceptar la muerte violenta que en estas circunstancias es muy posible”. No pidió que le trasladasen al Vaticano, como alguno le sugería. Fue asesinado mientras celebraba la misa, después de una predicación en la que hablaba de martirio. Después de la muerte, Romero fue asumido como símbolo de la Iglesia popular. Sobre su proceso de beatificación, iniciado en 1993, han pesado cautelas y presiones, a pesar de que nada de crítico emergiera acerca de la ortodoxia del obispo. La deformación de la figura después de la muerte forma parte del martirio contemporáneo. Por motivos de oportunidad, el proceso fue detenido en varias ocasiones en el ex Santo Oficio hasta 2012. Poco antes de dimitir, sin embargo, Benedicto XVI autorizó su puesta en marcha de nuevo. Había que tomar una decisión sobre una figura que la historia ha reconstruido en su riqueza. Francisco ha decidido la beatificación de este obispo de los pobres como mártir. Más allá de viejas polémicas, hay una gran devoción popular hacia él en El Salvador. Su lema fue: Sentir con la Iglesia. Hubiera sido injusto no reconocer que Romero murió por la Iglesia y por su pueblo.

Andrea Riccardi
2. Ex ministra iraquí: ‘Contra el ISIS, ahora y con todos los medios posibles’
Pascale Warda asegura: Arabia Saudí y los paí¬ses del Golfo financian al Califato y aprovechan la explosión del fanatismo debido a la guerra de Irak. Considera que es necesaria una intervención armada internacional Por Iván de Vargas
MADRID, 24 de febrero de 2015 – La ex ministra de Política Migratoria iraquí, Pascale Warda, ha participado este martes en un encuentro en Madrid, para dar a conocer la situación en la que se encuentran los cristianos y las minorías en su país.

Warda es católica caldea, fundadora de la Sociedad Iraquí por los Derechos Humanos (SIDH), y presidenta de la Organización Hammurabi de Derechos Humanos. Diplomada (DEA) en Estudios de Derechos Humanos por la Universidad Católica de Lyon. Forma parte del Movimiento Democrático Asirio, y fue presidenta de la Unión de Mujeres Asirias en Bagdad.

Como ministra, ha representado a Irak ante las más altas instituciones internacionales, como Naciones Unidas, G8, reunión de Primeras Damas, etc.
Además, ha participado con Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) en el lanzamiento en Roma del Informe sobre Libertad Religiosa 2014, y con el Centro de Estudios de Oriente Medio de la Fundación Promoción Social de la Cultura (FPSC) en la mesa redonda dedicada la los “Nuevos horizontes de diálogo en Oriente Medio” en el Congreso de Diputados de Italia, el pasado mes de noviembre.
En esta entrevista con ZENIT, la ex ministra iraquí hace un fuerte llamamiento a la comunidad internacional: “Hay que darse auténtica prisa” porque “estamos hablando de grupos muy peligrosos con los que hay que acabar”. Advierte que “para conseguirlo hay que utilizar todos los medios posibles”. Y asegura que “ha llegado el momento de utilizar la fuerza”, y para ello “la comunidad internacional debe enviar un contingente para terminar con esta situación”, concluye.
***
¿Quién está detrás de Daesh o Califato Islámico?
— Pascale Warda: Está es la pregunta eterna. Digamos que intervienen diferentes factores. En primer lugar, los países que pagan al terrorismo desde hace años: Arabia Saudí, los países del Golfo, etc. Pero la cuestión no es exclusivamente financiera. Hay otro hecho a tener en cuenta. Me refiero a la explosión del fanatismo en la región, debido debido a la campaña militar en Irak. Un hecho del que hemos sido víctimas todos los iraquíes, y doblemente los cristianos. También existe el odio de los vecinos de Irak, cinco países vecinos que gastan todo lo que tienen para que nuestra tierra no prospere. Para que nuestro país no asuma el liderazgo que le corresponde en la región. ¡Pero antes o después lo hará! Porque Irak es un país muy rico, tanto en recursos naturales como humanos. Aun así, tengo miedo. Están consiguiendo expulsar a los portadores de los auténticos valores de nuestra nación. En su lugar, está viniendo gente de todas las partes del mundo que quiere cambiar la demografía y el alma de Irak.

¿Cuál es el objetivo del autodenominado Califato?
— Pascale Warda: El Daesh es un grupo fanático que utiliza al islam como excusa para sus acciones. Esto se debe a que nadie los controla y actúan impunemente. Todavía no se ha dictado una fatwa [orden islámica] en su contra. Tampoco debemos olvidar que la idea del Califato ha estado siempre presente en la mentalidad musulmana. Ciertamente, hay muchos musulmanes que no aceptan la forma de actuar de hace 1400 años. Muchos de mis amigos musulmanes me dicen que se trata de un grupo que no les representa. Pero hasta que no se asuma de forma franca y clara que esta gente son unos terroristas y no unas personas que quieren crear un Estado Islámico o lo que sea… De todos modos, los regímenes y el mundo entero ha cambiado. ¿No podrían cambiar también los países musulmanes? Ya no es como antes. Hay una política estratégica… Hay un mundo dibujado de otra manera. Ahora existe la sociedad civil, el progreso, la democracia… Los fanáticos utilizan de forma oportunista las leyes de vuestros países, para entrar y hacer lo que quieren. Tienen los mismos derechos que vosotros, pero no se adaptan a vuestros principios…
¿Es posible encontrar una solución dialogada?
— Pascale Warda: No es posible con algo llamado Daesh. ¿Qué es Daesh? ¿Quiénes son? Son personas de la calle venidas de todas las partes del mundo a un agujero oscuro desconocido… Tampoco es posible con todos los que financian sus actividades criminales –matar, confiscar, echar a la gente de su tierra, etc.– en nombre de una ‘cosa islámica’ que es rechazada también por los propios musulmanes. Hay que dialogar con las referencias del islam. En una reunión reciente en Roma, he pedido a los representantes musulmanes que llamen a las cosas por su nombre. Les he dicho: ‘Si verdaderamente no estáis de acuerdo con que esta gente represente a vuestra religión, tenéis que dictar una fatwa que os libere de esta responsabilidad. Está en juego la imagen del islam. Debéis condenar estos hechos y quitaros de encima ese peso. Es vuestra responsabilidad. Tenéis que hacer vuestro trabajo, que todavía no está hecho’. Sin una condena verdadera, escrita y oficial, no puede haber diálogo. Ya que, manifiesta que hay un cierto consentimiento a todo lo que está sucediendo.
¿Cuál es su mensaje a la comunidad internacional?
— Pascale Warda: No existe una solución transitoria. La solución pasa por unirse. Ya se ha adoptado una buena decisión en este sentido, pero demasiado tarde. Hay que darse auténtica prisa, para encontrar una solución internacional a este grave problema internacional. Insisto, no se trata de un problema exclusivamente iraquí, sirio o de otros. Se trata de un problema internacional que concierne a todos los países. Estamos hablando de grupos muy peligrosos con los que hay que acabar, y que ahora están muy bien definidos en Irak y Siria. Para conseguirlo, hay que utilizar todos los medios posibles.
Desgraciadamente, ha llegado el momento de utilizar la fuerza. Por lo tanto, hay que utilizar una fuerza mucho más avanzada y mucho mejor organizada. Los bombardeos aéreos son algo que ayuda al Ejército iraquí y a las otras personas armadas a hacerles frente. Algo necesario…, pero hemos constatado su debilidad. No es suficiente. Esta gente está dispersa por todos esos desiertos y por todos esos pueblos… Es absolutamente necesario liberar Mosul, para liberar a Irak. Sus feudos son Mosul y Ambar, pero en Mosul es donde están las cosas peor.
La comunidad internacional debe enviar un contingente para terminar con esta situación. Y nosotros, los cristianos y demás minorías, debemos estar bajo la protección internacional en nuestra región. No por un día o dos, sino al menos por diez años. Ya que, ayudar al Ejército iraquí a restablecer la seguridad no es fácil. Es gente sin experiencia, militares primerizos. Necesitan preparación y ayuda internacional. Por eso, se necesita que una fuerza internacional tutele al Ejercito iraquí –durante al menos diez años– para garantizar nuestra seguridad. Si no es así, no podremos regresar a nuestras tierras. La confianza entre los iraquíes, sean cristianos o musulmanes, se ha roto.
3. Nuevo compromiso en Cuba
El hermano Carlos Ruiz de Santa Margarita de Cortoña (Cuba), amigo de hnos. y hnas. de la Familia Carlos de Foucauld, hará su compromiso con la Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld el día 21 de marzo. Unión de oraciones.
JLVB
NOTICIAS Y COMUNICACIONES Nº 101
(25 de Febrero 2015)
Comunidad Ecuménica Horeb Carlos de Foucauld
http://horeb-foucauld.webs.com

Anuncios

Acerca de Comunidad Horeb

Ayuda y compromiso espiritual para la unión de los cristianos, el encuentro de las religiones y el compromiso con la justicia en el carisma de Carlos de Foucauld.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

CONTENIDOS MENSUALES

Comentarios recientes

leivarosa en “¿Qué queremos decir cua…
Rogelio Bernal en Tierra Santa – Noticias…
bernasrda aguayo en Tierra Santa – Noticias…

Escribe tu email y recibe gratuitamente todas las novedades.

HEMOS ACOGIDO

  • 85,227 visitas
A %d blogueros les gusta esto: